Atomización de líquidos: el tamaño de la gota es importante

Las boquillas en la industria son parte importante porque están relacionadas con la eficacia y productividad de los procesos. Un sistema de atomización o aspersión con boquillas de alta tecnología trae grandes diferencias competitivas para las empresas.

Una de las variables más críticas en los procesos de aspersión es el tamaño de la gota que la boquilla puede producir. El tamaño de la gota afecta directamente a la cobertura efectiva que se logra en el proceso. Una boquilla que pueda reducir el tamaño de la gota y lograr una dispersión uniforme logrará cubrir más efectivamente una superficie que otra boquilla de baja tecnología.

La grafica a continuación muestra el área cubierta por una misma cantidad de líquido  atomizado en tamaños distintos de gotas. Así el área cubierta por una gota de 500 micrones es mucho menor al área cubierta por esta misma cantidad de líquido en gotas de 25 micrones.

Los tamaños de gota más pequeños se logran con aire comprimido. Las boquillas que solo usan líquido a presión producen gotas más grandes.

Otra variable a tomar en cuenta con las boquillas es el coeficiente de variación. Esta variable determina la uniformidad de la distribución. Esto depende del patrón de la boquilla, distancia, ángulo y combinación de boquillas. Cuanto menor sea el coeficiente de aspersión (CV) más uniforme será la distribución de la aspersión.

La suciedad o desgaste de las boquillas también afectará al coeficiente de aspersión, así es buena práctica realizar inspecciones, limpieza y reemplazo en caso haya desgaste o daño. Se recomienda filtrar el líquido a atomizar para evitar obstrucciones que afecten la uniformidad de la distribución.

En conclusión, vemos que el nivel de tecnología incorporada en las boquillas de aspersión determinan el la densidad de la cobertura y la uniformidad. Un proceso diseñado con boquillas de alta tecnología obtendrá mejor resultados y sobre todo predecibles y constantes.